Hay una regla de oro en el placer: la fricción es enemiga del disfrute. El lubricante no es solo para "cuando hace falta", es un potenciador de sensaciones que cambia totalmente la experiencia. Pero cuando llegás a la góndola (o a nuestra web) y ves tantas opciones, entra la duda: ¿Cuál llevo?
No te compliques. Acá te explicamos la diferencia "posta" entre los dos grandes rivales: Agua vs. Silicona.